17.6.09



LA COLUMNA DE PEPE PREGUNTÓN

GRACIAS

A LA IZQUIERDA


Hace cuatro años y tres meses que en el Uruguay gobierna la izquierda. Y, aunque no temblaron las raíces de los árboles, está claro que muchas cosas han cambiado. Y no todas, por cierto, para mal.
Con la izquierda en el gobierno privatizar ha dejado de ser una mala palabra. Ya no supone vender las joyas de la abuela ni entregar la soberanía. Ahora equivale a generar "sinergias" entre el Estado y los capitales privados para contribuir al desarrollo del Uruguay Productivo. Y ya nadie junta firmas para oponerse. Todo lo contrario.
Con la izquierda en el gobierno ponerle impuesto a los sueldos ha dejado de ser pecado. Le llaman "Impuesto a la Renta de las Personas Físicas", aunque lo que se grava es el ingreso, y no la renta. Lo consideran "progresista". Lo recaudado ha permitido aumentar significativamente el número de funcionarios públicos y financiar los subsidios que se pagan mensualmente a quienes no trabajan en un país que llegó a tener un desempleo por debajo del 7%.
Con la izquierda en el gobierno el dólar puede bajar sin que haya atraso cambiario. Y no sólo es posible tener buenas relaciones con el Fondo Monetario Internacional, sino que se paga por adelantado la deuda que antes se pretendía denunciar. Ahora no sólo la deuda es legal y debe pagarse, sino que estamos mucho más endeudados que en marzo de 2005. Y nadie dice nada.
Con la izquierda en el gobierno se ha demostrado que más presupuesto para la educación no equivale a mejor educación. Que está muy bien invertir en reducir la brecha digital a través del exitoso Plan Ceibal, y que estaba muy bien invertir en escuelas de tiempo completo para sacar a los más chicos de la calle y los semáforos, pese a que cuando Germán Rama impulsó esa revolución fue la propia izquierda la que le hizo la vida imposible, tomando como rehenes a los más chicos. Que no sólo los niños no deben decir palabrotas, sino tampoco las ministras y los precandidatos. Porque los funcionarios, a los que todos les pagamos el sueldo, deben predicar con el ejemplo.
Con la izquierda en el gobierno, ha quedado demostrado que, tanto ataque sistemático a la Policía ha terminado por minar su capacidad de respuesta. Que tanto miedo por el ejercicio de la autoridad es aprovechado por los delincuentes para hacer su agosto durante los doce meses del año. Que liberar a los presos para que las cárceles no se vean superpobladas es una mala medida, que no deberá repetirse en el futuro. Y que en materia de seguridad pública ha llegado el momento de optar entre los derechos humanos de los malvivientes y los de las personas de bien que trabajan, estudian y pagan con sus impuestos el salario de los funcionarios que debieran defenderlos.
Con la izquierda en el gobierno ha quedado demostrado que la corrupción puede afectar a cualquier administración, sin que ello signifique que se trata de un gobierno corrupto. Que no hay que salivar hacia arriba, porque funcionarios que equivocan el camino hubo, hay y habrá siempre.
Con la izquierda en el gobierno, finalmente, ha quedado demostrado que hacer crecer el PIB no equivale a reducir la pobreza. Y que repartir dinero entre indigentes tampoco es la salida para terminar con la marginalidad que se observa en semáforos y calles de la ciudad. Que la inversión privada es el motor de la economía. Que la inversión extranjera debe ser promovida, no satanizada. Que las Zonas Francas que el Pit-Cnt demon iza generan empleo de calidad y llegaron para quedarse. Que la Ley de Puertos que en los noventa tanto se combatió fue una revolución que, sin un solo tiro, cambió al país.
¿Vio todo lo que ha cambiado, y para bien, desde que la izquierda nos gobierna?
EL PAIS DIGITAL

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